Bienestar: ¿una moda o una necesidad corporativa? Primera parte

25 marzo
Oksana Pikulyova, doctora en Psicología y fundadora del proyecto "University of the Culture of Happiness"
Bienestar: ¿una moda o una necesidad corporativa?  Primera parte
Escuchar palabras como bienestar, compromiso e incluso felicidad cada vez es más común dentro de las organizaciones. Pero ¿cuál es el motivo? Empresas de todo el mundo han comenzado a entender que el agotamiento de los empleados es un fenómeno sistémico y que se relaciona directamente con la desmotivación laboral y el nivel de compromiso, afectando la productividad y la eficiencia. Los empleados están cansados: ya no quieren trabajar tantas horas en un modo multitasking constante y a gran velocidad.

Además, la tendencia a poner estándares altos y a adoptar un enfoque motivacional ante ellos nos ha jugado una mala pasada. Al siglo XXI se lo conoce como “la era de los perfeccionistas”: personas exitosas que trabajan constantemente para obtener mejores resultados. Pero si lo que importa es solo el éxito a gran escala, entonces queda de lado el valor del proceso y eso genera el síndrome de la felicidad retrasada: “seré feliz una vez que termine el proyecto…” sin embargo, justo antes de lograrlo, aparece un objetivo más importante y la felicidad se pospone. 

Por su parte, estamos presenciando una enorme transformación cognitiva: la Generación Y ya ha ingresado por completo al mercado laboral, mientras que la Generación Z comienza a hacerlo. Ellos tienen nuevas formas de percibir el mundo: ser feliz no implica solo trabajar, por lo que un buen balance entre la vida personal y laboral es más importante que nunca.

Finalmente, existen estudios que demuestran el impacto que genera tener empleados felices en los indicadores económicos del negocio: aumenta la productividad y reduce la tasa de rotación, entre otros. Una de las primeras investigaciones en este sentido fue llevado a cabo por Martin Seligman, el fundador de la psicología positiva, que reveló que un sentimiento optimista entre los gerentes aumenta el nivel de las ventas de una empresa en un 37%.

El bienestar se ha trasformado en un factor relevante y fundamental para que las personas estén comprometidas con su trabajo, aumentando la energía y la productividad organizacional. 

Bienestar, en pocas palabras

El concepto ganó popularidad gracias al libro Wellbeing: The Five Essential Elements de James Harter y Tom Rath, que se publicó en 2010 y se basó en un estudio realizado a lo largo de 50 años, en 150 países. El mismo comienza con una simple pregunta: “¿Te gusta lo que hacés todos los días?” 

El instituto Gallup define al bienestar como “un sentimiento interno, que se manifiesta en una combinación de amor por lo que hacemos todos los días, buenas relaciones con el resto, una situación económica estable, buena salud y orgullo en nuestra contribución con la sociedad, como también la interrelación de estos elementos”.

Existen entonces cinco claves que son relevantes para la mayoría de las personas: 

  • Cómo pasas el tiempo o el amor por aquello que hacés todos los días: bienestar profesional.
  • Una relación sólida con las personas que te rodean: bienestar social.
  • Administración material efectiva: prosperidad económica.
  • Buena salud y la fortaleza suficiente: bienestar físico.
  • Sentido de pertenencia con tu entorno: bienestar en tu entorno.

Un estudio realizado por el mismo instituto reveló que mientras el 66% de las personas tuvo éxito en alguna de estas áreas, solo el 7% tuvo éxito en las cinco. Por lo tanto, no es sencillo llevar un estilo de vida próspero; resulta que todos necesitamos aprender a hacerlo. 

Bienestar como cultura corporativa

Hoy en día, todas las organizaciones que consideran a los empleados como su principal riqueza están desarrollando programas especiales de bienestar, donde el foco está en crear condiciones cómodas para trabajar dentro y fuera de la oficina, promover un estilo de vida saludable, dar estímulos materiales y realizar proyectos de caridad.

Además, no hay que dejar de lado que uno de los aspectos más importantes es fomentar un entorno de comunicación positivo, eliminando lo más posible las jerarquías rígidas y fomentando un entorno creativo y una cultura de errores. Esto crea un enorme campo de posibilidades para la estimulación intelectual de los empleados, su seguridad psicológica y, lo más importante, aumenta la confianza entre equipos en todos los niveles. 

Cuando estudiamos a los programas de bienestar, vemos que la mayoría de ellos están enfocados en el modelo de Gallup de los cinco factores. Sin embargo, hay algunas empresas que aún se enfocan solamente en aumentar el nivel de consumo y se ocupan únicamente del grado de comodidad y la cantidad de bonificaciones para sus empleados, corriendo el riesgo de chocar contra la parte invisible del iceberg: el fenómeno de la adaptación hedónica, que refiere a que cualquier persona se acostumbra rápidamente a un nivel avanzado de comodidad y su mente deja de valorarlo como tal. Un incremento en el bienestar material deja de hacernos felices en un período bastante corto: en promedio, seis meses. En otras palabras, cuando nos acostumbramos a pasarla bien, dejamos de notar el encanto de tener estos beneficios y dejamos de disfrutarlos como lo hacíamos al principio. 

Por lo tanto, una de las iniciativas más importantes de los programas corporativos de bienestar es enseñarles a los empleados a tener su propio estilo de vida feliz. ¿Por qué no incorporar conocimientos, en lugar de aprenderlos? 

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andrianova

Tatyana Andrianova, Vicepresidenta Senior de HRM, DataArt

“Cuando se creó DataArt, nadie pensaba en el bienestar como tal. Era una empresa pequeña, en donde todos estaban en contacto cercano, se conocían bien y trataban de hacer que los demás se sintieran bien. Pero junto con el crecimiento de la compañía, fuimos concientizando algunas cosas y trabajamos para conservar este ambiente formado orgánicamente.

Comenzamos a analizar programas de bienestar corporativo e, inesperadamente, descubrimos que ya teníamos casi todo lo que figuraba en ellos. Pero lo más sorprendente fue que, al estudiarnos a nosotros mismos, supimos que los descuentos en gimnasios, las frutas en la oficina y las consolas de juegos ocupaban un lugar secundario en la mente de nuestros empleados: lo principal era la ausencia de estrés innecesario y una actitud atenta hacia las personas. 

Jamás ejercimos un estricto control sobre algún desarrollador o solicitamos informes diarios. Siempre se nos permitió trabajar desde casa y acompañar a nuestros hijos al médico o en el inicio del jardín de infantes. Y cuando alguien quiere probarse a sí mismo en un campo completamente diferente, estamos listos para dar esa oportunidad.

Pero entendemos que nadie está a salvo del estrés o de la angustia y es por eso que, no hace mucho tiempo, lanzamos un servicio de apoyo psicológico dentro de la empresa.

Formamos un equipo de psicólogos profesionales, gerentes de recursos humanos y colegas que pasaron por un período difícil en sus vidas para dar soporte a aquellos que lo necesitan. Ningún voluntario hace diagnósticos, pero siempre están listos para escuchar y acompañar en la resolución del problema. Además, tenemos a disposición un grupo de especialistas a quienes podemos recomendar: terapeutas y psicoanalistas probados, instalaciones médicas y líneas directas para diversos problemas, entre otros. 

Es muy importante para DataArt que las personas no duden de que la compañía está lista para brindar soporte en una situación difícil y nunca desestimará a la persona que vino por ayuda ".