Buenos hábitos para desarrolladores

5 agosto
Juan Pablo Federico, developer en DataArt
Buenos hábitos para desarrolladores
Cuando se trata de programación, sin importar lo mucho que te esfuerces, pueden surgir distintas complicaciones. En este artículo, voy a compartir algunos buenos hábitos que te ayudarán a disfrutar más el trabajo, minimizar los riesgos y conseguir mejores resultados.

Organizar las tareas antes de empezar la jornada

Una buena manera de enfocarse más en las actividades, es empezar el día definiendo los objetivos que estimamos alcanzar y las tareas que esperamos cumplir a lo largo de la jornada. En general, lo más recomendable es empezar realizando las tareas más difíciles o complejas, o aquellas que nos generen un desgaste mental mayor. Sin embargo, más allá del orden, lo importante es definir un criterio y que cada uno descubra cómo organizarse de una manera eficiente y que represente un beneficio. Tomarse un tiempo cada mañana y hacer énfasis en esta actividad, puede representar un enorme beneficio a largo plazo y disminuir en gran medida el nivel de estrés.

Planificar antes de codificar (papel y lápiz antes que teclado)

Cuando se tiene una idea sobre una potencial solución a una tarea, existe cierta tendencia natural a querer representarla inmediatamente y evaluar si es factible. Esto no siempre produce buenos resultados; por el contrario, puede traer problemas ya sea a corto o largo plazo, dependiendo el caso. Para evitarlo, algo muy mencionado por la comunidad de desarrolladores a nivel global, es comenzar con un bosquejo de la solución, dividir el problema en partes más pequeñas, buscar soluciones alternativas y evaluarlas, todo esto sin escribir una sola línea de código. La ventaja de esto es que a la hora de pasar “a la acción” nuestra mente va a estar mucho más ordenada y centrada en lo que tenemos que hacer, evitando tomar decisiones equivocadas o atascarnos en el proceso.

Aprender cómo y cuándo desconectar

Es muy común escuchar a desarrolladores contar anécdotas acerca de la cantidad de horas que estuvieron buscando algún tipo de solución a un problema, sin éxito. Y luego de tomar un breve descanso, de manera casi increíble, en minutos lograron conseguirlo.

Muchas veces nos ensimismamos al intentar resolver una tarea, al punto de frustrarnos o bloquearnos por no lograr encontrar una solución rápida. Es por eso que un buen desarrollador cuenta con la habilidad de saber cuándo es momento de levantarse y despejar la mente unos minutos. Tomar descansos de manera periódica no solo nos hace más productivos, sino que nos ayuda a visualizar los problemas desde otras perspectivas que no hubiésemos contemplado de haber continuado en la inercia de buscar soluciones “a las apuradas”. Además, nos evita dolores de cabeza innecesarios y reduce el nivel de estrés. Créanme: este es un hábito que realmente vale la pena adquirir.

Cuidar la postura

Nuestra profesión implica estar muchas horas sentados frente a una computadora. Si no se toman las medidas adecuadas, puede generar dolores o lesiones musculares, entre otros malestares. Es por eso que, en caso de ser posible, sugiero invertir en comprar una buena silla que se adapte a tu contextura física. También es importante mantener la espalda recta, los hombros relajados y cambiar de postura cada cierto tiempo. Muchas veces, en la vorágine de la rutina, no prestamos atención a estos detalles. Pero si logramos crear el hábito de mantener una buena postura, sin dudas disminuirán en gran medida los dolores cervicales y de espalda.

Crear un espacio de trabajo agradable

Aunque no nos demos cuenta, el espacio de trabajo nos predispone para bien (o para mal) en nuestra rutina diaria. En este punto las variantes son muchas y muy personales: no existe un criterio único para decorar ni rellenar un espacio de trabajo. Sin embargo, hay algunos factores que son muy importantes, tal como tener un ambiente iluminado (con luz natural, de ser posible), no sobrecargar el escritorio de elementos que no estén relacionados con el trabajo y que puedan distraernos, mantener una temperatura agradable y un ambiente ventilado. También se recomienda decorar con plantas (a mi personalmente me gustan los cactus) y pintar las paredes de colores que transmitan tranquilidad.

Cuidar la vista

La exposición a las pantallas de manera prolongada puede generar problemas de fatiga visual, dolores de cabeza e irritación en los ojos. Por esa razón es importante estar bien prevenidos en este punto y ayudar a que los problemas relacionados con la vista no se agraven en un futuro. Nuevamente, lo recomendable es tener luz natural en la habitación, y mantener una distancia de entre 60 y 70cm entre nuestros ojos y el monitor. Además es importante configurar la pantalla de la mejor manera para cada uno: brillo y contraste, tamaño de letra, velocidad de refresco, colores en las aplicaciones que solemos usar, etc.

Mantenerse motivado/a

Este concepto es transversal a la mayoría de las profesiones, pero vale la pena mencionarlo ya que juega un papel fundamental. Es necesario mantener una actitud positiva, abriéndonos a la posibilidad de que cada día nos sorprenda con un nuevo aprendizaje o una nueva experiencia que nos enriquezca. Otro punto importante es el de fijar objetivos a los cuales aspiramos, así como definir por qué queremos lograrlos. Tener claridad sobre nuestras metas nos ayudará a gestionar el esfuerzo y a darle sentido a lo que hacemos.

Por último, aunque no menos importante, es clave buscar inspiración, ya sea conversando con personas relacionadas a nuestros objetivos, escuchando historias de superación y cualquier otra cosa que nos sirva para afirmar nuestro rumbo.