Cloud: cómo reducir costos sin perder productividad

Cloud: cómo reducir costos sin perder productividad

La nube es sin duda una tecnología central a la hora de lograr la agilidad empresarial, obtener una ventaja competitiva y ganar la batalla de “costo vs. valor”. En este artículo, Peter Vaihansky, VP y uno de los principales expertos en la práctica financiera de DataArt, explica cómo aprovechar al máximo una solución en la nube y, al mismo tiempo, ahorrar dinero.

En su informe Estado de la nube, Flexera señaló que al 84% de los ejecutivos les gustaría mejorar la administración de la nube y reducir los costos, y el 64% incluso señaló que la optimización en esta área era una prioridad máxima. Una proporción significativa de los encuestados consideró que se pierde casi una cuarta parte del monto gastado en soluciones en la nube, y muchos creen que los costos excesivos representan casi un tercio de los pagos totales a los proveedores. En cualquier caso, estamos hablando de un ratio inaceptable.

En ese caso, ¿a qué se debe prestar atención y qué métodos pueden reducir los costos sin dañar el negocio?

OPTIMIZAR LA CARGA

Para administrar los costos, se debe comprender cómo las plataformas de nube líderes como Microsoft AzureGoogle Cloud Platform o AWS cobran sus servicios.

Por ejemplo, si se tiene una variedad increíblemente amplia de imágenes de máquinas virtuales para elegir, comprender qué parámetros son particularmente caros (CPU vs. memoria vs. almacenamiento) ayudará a evitar costos excesivos y redirigir el tráfico a servidores menos ocupados. Otro parámetro es la evaluación de los datos salientes frente al tráfico entrante (aunque este punto tiene más que ver con la arquitectura de la aplicación que con la optimización de la infraestructura en sí).

Mantener un equilibrio entre los recursos sobreutilizados y subutilizados puede ahorrar hasta un 50% de los costos mensuales. Es más efectivo mantener la carga al 80%, esto deja espacio para la escalabilidad y evita un exceso de capacidad pagada.

La capacidad de optimizar el tamaño de la infraestructura en sí, no debe descuidarse monitoreando constantemente el nivel de su uso. La notificación inmediata de subutilización también puede ser un gran método para reducir costos.

DESACTIVAR RECURSOS INNECESARIOS

Todos hemos escuchado el mensaje de marketing de los proveedores de la nube: "¡Pague solo por lo que necesita!". Pero, de hecho, se paga por aquello que uno se olvida de desactivar.

Los recursos en la nube son tan fáciles de activar que las personas, muchas veces, suelen usarlos de más. Pero si uno se olvida de la máquina virtual que compró una vez, seguirá pagando por cada segundo de su trabajo, sin importar que la use o no. Este tipo de máquinas "muertas" han aparecido en mis proyectos, probablemente vos también hayas tenido una experiencia similar (y si no es así, las posibilidades de que esto suceda son significativas).

En este sentido, recomiendo crear un directorio y saber exactamente lo que uno tiene contratado, analizar si son recursos útiles o innecesarios y simplemente desactivar los que no están en uso.

APROVECHAR DESCUENTOS

Las principales plataformas cloud ofrecen una variedad de descuentos a través de los cuales se pueden hacer ahorros significativos.

Las soluciones on-demand son las más costosas y no hay absolutamente ningún motivo para utilizarlas en todas sus necesidades de nube. Para aquellas cargas que se pueden predecir durante un largo período de tiempo, las soluciones de Instancia Reservada (RI) son excelentes y permiten ahorrar entre un 30% y 50%.         Sorprendentemente, al menos el año pasado, menos de la mitad de los clientes de Azure y AWS disfrutaron de los beneficios de las RI.

Además, es bueno saber que los grandes proveedores de nube tienen cantidades significativas de capacidad informática sin vender en todo momento. Por esta razón, pueden estar listos para ofrecer descuentos significativos (del 80% al 90% del precio on-demand). Es lo mismo que sucede con las aerolíneas que, muchas veces, “rematan” los boletos no vendidos a muy bajo costo, justo antes del vuelo, para evitar que el avión quede vacío. A esto se lo llama Instancias Puntuales en AWS, VMs de baja prioridad en Microsoft y VMs interrumpibles en GCP.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que se pueden perder estos recursos cuando el proveedor de la nube los necesite, con solo una advertencia oficial.

REVISAR LOS MODELOS DE USO DE LA INFRAESTRUCTURA 

Si la infraestructura local requiere recursos para hacer frente a las cargas máximas y, como resultado, se necesita trabajar lejos de su capacidad máxima, es posible escalar los recursos en la nube en función de la demanda real. Al crear mapas y tableros de carga, gradualmente se podrá comprender cómo se usa realmente la infraestructura en la nube.

Por ejemplo, si se tiene un entorno de desarrollo y uno de prueba que no son necesarios durante el fin de semana, se pueden apagar los sistemas de manera segura el viernes por la noche y ejecutarlos antes de que sus equipos comiencen a trabajar los lunes por la mañana. Hay muchas herramientas en el mercado que ayudarán a monitorear y automatizar la configuración de recursos.

COSTO VS VALOR

Finalmente, no todo se trata de dinero. La historia más poderosa de la nube no es sobre costos, sino sobre su valor. Si bien es posible que las personas inicialmente deseen adoptar la nube con la promesa de ahorrar plata, se quedan por la innovación y la agilidad. Creo firmemente que cloud no se trata de hacer lo mismo que se hacía ayer, más barato; se trata de hacer cosas que antes no se podían hacer.

La agilidad empresarial, la capacidad de crear tecnología nueva o de cambiar la existente de forma rápida y segura, es para lo que está hecha la nube y el motivo por el cual todos deberían estar allí.