De las crisis se aprende: Lecciones que nos dejó el 2020

24 enero
De las crisis se aprende: Lecciones que nos dejó el 2020
En términos generales, el 2020 nos demostró que DataArt es una empresa fundamentalmente segura y que está bien preparada para navegar con confianza en mares tormentosos. También, que una crisis puede poner de relieve lo que debe cambiarse, desde repensar el futuro de los espacios de trabajo (¿tal vez volverse enteramente remotos?) hasta estandarizar procesos que en principio eran solo un experimento. A continuación, en este artículo, vamos a describir con mayor detalle algunas de nuestras conclusiones más importantes de este año.

Flexibilidad

Una vez más, vimos lo importante que es ser flexibles con los clientes, los empleados y los procesos internos. El año pasado fue caótico en general para todos. Algunos se enfrentaron a más desafíos que otros, y algunas empresas e industrias experimentaron una angustia significativa, mientras que otras aprovecharon el contexto para su beneficio.

Nuestra respuesta a la pandemia fue negociar de inmediato con los clientes para establecer condiciones que funcionaran bien. Mirando hacia atrás, está claro que lo logramos y que los acuerdos que hicimos fueron en beneficio de todos los involucrados. Pudimos ofrecer descuentos a quienes lo necesitaron, mientras mantuvimos saludables nuestros propios resultados finales. El punto clave es poder negociar de manera flexible y ser lo suficientemente audaces para adoptar un enfoque único cuando sea necesario.

Rápido vs Correcto

Otra gran conclusión es que resulta más importante ser rápido, antes que tener razón. Las circunstancias cambian tan vertiginosamente que nadie puede saber con certeza qué es lo correcto, por lo que el enfoque de "esperar y ver" ya no funciona. Lo mejor es no tener vergüenza de equivocarse, estar listo para admitir errores y saber cambiar de rumbo. Una organización debe estar realmente "viva y respirando" para poder aprovechar la adversidad.

Libres de pánico

Aprendimos que, incluso durante los períodos de gran incertidumbre, en DataArt no cedemos ante el pánico. Tomamos la decisión de retener a toda la fuerza laboral y nuestro mayor logro es que, a pesar de los desafíos planteados por la pandemia COVID-19, mantuvimos a nuestros más de 3500 empleados trabajando a tiempo completo. Este enfoque brindó seguridad a los colaboradores y sus familias cuando más la necesitaban. En retrospectiva, vemos que esta fue la decisión correcta no solo en términos de humanidad, sino también de estrategia. La industria tecnológica se ha recuperado rápidamente y la demanda de habilidades de TI nunca ha sido tan alta. Nuestra capacidad para satisfacer las necesidades de los clientes es tan sólida como lo ha sido siempre.

 

No dejar que una buena crisis se desperdicie

Las crisis pueden ser una buena oportunidad para detenerse, mirar la empresa y preguntarse qué es lo que realmente funciona, qué no y qué puede cambiarse. La reconstrucción es un elemento clave el crecimiento. Nuestra última crisis había sido diez años atrás, por lo que había muchas cosas ahora que podían ser replanteadas nuevamente. Esto es lo que hemos hecho a lo largo de 2020. El COVID-19 nos dio la oportunidad de realizar algunos cambios necesarios como, por ejemplo, reestructuramos nuestros equipos de marketing y ventas, así como la gestión de cuentas, y presentamos una nueva iniciativa llamada "Better". El nombre quizás se explique por sí mismo, pero la idea clave es centrarnos en la mejora continua y fortalecer nuestros procesos y comunicaciones: mejores cuentas, mejores servicios corporativos, más profesionalismo, mejores proyectos de ventas, mejores comunicaciones de marketing y mejor soporte.

Remoto y virtual

El trabajo remoto demostró ser un experimento masivo de cambio de comportamiento y revolucionó la forma en la que trabajamos. Como dijo Warren Buffett, "sólo cuando baja la marea, ves quién nadaba desnudo".

En un mundo donde lo remoto se convirtió en la norma de la noche a la mañana, nuestra forma de trabajar, hiperdistribuida y basada en relaciones humanas en lugar de estructuras rígidas, de repente se convirtió en la única forma de trabajar de manera efectiva.

Resultó que estábamos bien equipados para el cambio. DataArt es una de las pocas empresas que tuvo su primer ingeniero en Rusia y su primer cliente, en los Estados Unidos. DataArt fue remoto desde su primer día; este año solo necesitábamos escalar. Las empresas que se aferraban a la "antigua forma de trabajar" resultaron estar nadando desnudas. Vimos que no solo es posible sobrevivir a la pandemia, sino también crear nuevas tecnologías impresionantes y brindar un excelente servicio al cliente en un mundo plano, distribuido y remoto. Dicho esto, implementaremos una política 100% remota en el futuro. Los empleados no estarán adscritos a ninguna oficina específica y trabajarán de forma totalmente remota. Lo que una vez fue la excepción ahora se ha convertido en la regla y esto creará cambios positivos en nuestra propuesta de valor para los empleados.

Listos para la virtualidad

La transición a un modelo "remoto/virtual " puede ser sencilla si una empresa cuenta con ciertos procesos. Para nosotros, fue fluida porque:

  • Tenemos una cultura que prioriza a las personas y la confianza en ellas. La crisis ha arrojado luz sobre lo vital que es esto.
  • Nuestra tecnología y modelo de negocio siempre han permitido múltiples modos de trabajo con un fuerte énfasis en la colaboración virtual.
  • InfoSec & Compliance están bien equipados y listos para el trabajo remoto. Durante la crisis, vimos un gran aumento en los ataques de piratería y phishing, pero estábamos preparados. La lección clave: nunca olvides lo básico, los procesos de seguridad deben ser sólidos.
  • A diferencia de nuestra competencia, los líderes en DataArt siempre han sabido cómo administrar, evaluar el desempeño y motivar a sus equipos de forma remota.

Espacios de trabajo

Ahora vemos que el papel de la oficina tiene que cambiar. Los grandes espacios abiertos podrían convertirse en historia, y ahora estamos trabajando con arquitectos que nos ayudarán a transformar nuestras oficinas a nivel mundial. Oficinas más pequeñas y acogedoras podrían ser el camino a seguir.

Primero las personas. Luego, la virtualidad

Independientemente de la crisis, nuestro principio fundamental de People-First permanece intacto.

A lo largo de 2020, nuestra máxima prioridad fue cuidar a los empleados ofreciendo seguridad (propuesta de valor), confiabilidad (preguntando qué necesitan) y espacio.

El acceso a comunidades y eventos grupales, así como a la línea de ayuda de DataArt disponible para cualquier problema de salud mental, ha demostrado ser fundamental para los empleados. La pandemia nos demostró que todo se trata de seres humanos y de relaciones humanas, y que el papel de una empresa es ser mediadora. Puso de relieve las desigualdades no solo en los negocios y las industrias, sino en la sociedad en general. Para aquellos que pueden, el trabajo remoto les ha permitido mantener sus trabajos e incluso trabajar fuera de las ciudades, en áreas más verdes. Pero no todo el mundo tiene esta oportunidad. De cara al futuro, es fundamental que tengamos esto en cuenta y busquemos nuevas formas de garantizar un entorno de trabajo más justo y equitativo.