Proteger a los niños en línea: 15 consejos de privacidad

6 marzo
Por Katerina Gribok
Proteger a los niños en línea: 15 consejos de privacidad
Nuestros hijos están expuestos a distintas tecnologías e Internet prácticamente desde que nacen: ven videos en YouTube, buscan imágenes en Google y crecen con un teléfono en la mano. No todos estamos encantados con esta situación, pero honestamente, no hay mucho que se pueda hacer para cambiarla. Lo que sí podemos, es presentarle a los niños el mundo digital y sus reglas, y advertirles contra el phishing, el grooming, el robo de identidad y otras amenazas potenciales.

Nuestra colega Katerina Gribok, junto con el equipo de compliance de DataArt, monitorea el cumplimiento de las leyes, estándares y reglas de seguridad dentro de la compañía, y estudia las mejores prácticas para mantener la confidencialidad de la información. Con motivo de las DataArt Privacy Weeks, recopilaron 15 consejos para ayudar a proteger la privacidad de los niños en línea. 

1. COMPRENDER EL TEMA DE LA PRIVACIDAD

La protección de datos personales es un tema que se plantea cada vez con más frecuencia, pero al mismo tiempo, la mayoría de los adultos aún no comprenden bien qué información se debe compartir y con quién, y cuál no. Mientras que algunos publican en sus redes sociales todos sus datos, incluido el correo electrónico, número de teléfono y geolocalización de las publicaciones, otros tienen miedo de registrarse con su nombre real y poner una foto en su avatar. Entonces, antes de hablar con los niños sobre la confidencialidad, es importante comprender de forma independiente el tema y determinar cuál es la media correcta.

Para ello, podés hacer esta prueba rápida: ¿te sentís listo para hablar con tu hijo sobre la protección de los datos personales y para explicarle con seguridad qué significan estos conceptos y cómo podrían ser peligrosos?

  • Configuración de privacidad de las redes sociales.
  • Configuración de permisos de las aplicaciones.
  • Geolocalización.
  • VPN.
  • Redes Wi-Fi públicas.
  • Software malicioso.
  • Antivirus.
  • Suplantación de identidad.
  • Sexting y Grooming.

A lo largo de este texto, vamos a centrarnos en la mayoría de estos puntos, pero estudiar por tu cuenta cada uno de ellos también será muy útil. Incluso si estás seguro de que ya lo sabés todo, googlealo de todos modos: las tecnologías cambian todos los días y probablemente ya haya aparecido nueva información.

2. HABLAR DE DATOS PERSONALES

¿Qué son los datos personales? Toda la información que se puede utilizar para identificar a una persona: nombre y apellido, fecha de nacimiento, número de teléfono, correo electrónico, domicilio, fotografías. Cuando los niños comienzan a usar Internet, y más si ya saben leer y escribir, hay que explicarles de inmediato que no vale la pena compartir esos datos, especialmente con personas que no conocen en la vida real. Es importante explicarles que puede ser peligroso: llamadas de extraños, robo de apartamentos, etc.

3. CREAR PERSONALMENTE LAS CUENTAS DE LOS NIÑOS

Si tu hijo aún no tiene su propio teléfono, tableta o computadora portátil, creá cuentas separadas para él en tus dispositivos. Esto te va a permitir establecer configuraciones especiales de privacidad (por ejemplo, apagar la cámara, el micrófono o incluso Internet) o restringir el acceso a su información personal. 

4. CONFIGURAR JUNTOS LOS PERMISOS DE LAS APLICACIONES

Al instalar una aplicación, puede que se solicite el acceso a información tal como la geolocalización, contactos, calendario, cámara, micrófono, carpetas con fotos y videos. En algunos casos, esto es realmente necesario, por ejemplo, permitir la geolocalización para utilizar mapas, micrófono para llamadas, cámara para Instagram. Pero, de hecho, estos casos son muchos.

Analizá junto a tu hijo qué permisos son realmente necesarios para cada aplicación y cuáles no. Busquen y cambien la configuración juntos.

Un punto importante es la limitación del pago online. La mayoría de las apps y juegos gratuitos ofrecen compras dentro de la aplicación, ya sea para subir de nivel, comprar más funciones o herramientas o tener un tiempo extra. En el dispositivo o la cuenta de un niño, siempre es mejor deshabilitar la función de pago o protegerla con una contraseña.

5. AJUSTAR LA CONFIGURACIÓN DE PRIVACIDAD EN LAS REDES SOCIALES.

La mayoría de las redes sociales declaran que sólo las personas de más de 13 años puedan abrir una cuenta (según el país, la edad puede diferir ligeramente), pero hasta ahora esto no se ha implementado en la práctica. Al crear un usuario, simplemente puede especificarse cualquier fecha de nacimiento y no se solicita ningún tipo de confirmación, por lo que no hay que confiar en estas restricciones: tu hijo seguramente abrirá una cuenta en cuanto lo hagan el resto de sus compañeros de clase.

Es por eso que es mejor mostrarle que sus padres son personas de confianza y que debe decirles en qué redes sociales ya está registrado. Miren juntos la configuración de privacidad, incluso puede ser una buena idea configurar simultáneamente ambas cuentas de padre e hijo (¡recordamos nuestro ejemplo personal!). Es importante explicar claramente por qué los videos y otras publicaciones deben ser visibles solo para los amigos y por qué no se debe usar la geolocalización en las fotos.

6. ANALIZAR LA SEGURIDAD DE LAS CONTRASEÑAS.

Es recomendable que, al momento de crear correos electrónicos o cuentas de redes sociales, los niños ya sepan que las contraseñas deben ser seguras, pero si la conversación llega más tarde, siempre se pueden cambiar. Por cierto, por motivos de seguridad, conviene modificarlas periódicamente. Por ejemplo, en DataArt cambiamos las contraseñas de nuestros correos electrónicos y el acceso a los sistemas internos cada tres meses.

Lo importante es que el niño entienda cómo debe ser una contraseña segura y que no puede establecer la misma en todos los sitios. 

7. INSTALAR ANTIVIRUS EN TODOS LOS DISPOSITIVOS

Los niños son mucho más propensos que los adultos a confiar en sitios desconocidos y a hacer clic en enlaces peligrosos (¡tan atractivos!), por lo que no se puede prescindir de esta protección en todos los dispositivos. Hablen juntos sobre la relevancia de los programas antivirus, analicen cuáles tienen instalados o, si no los tienen, instálelos juntos. 

8. ADVERTIR SOBRE CHATEAR CON EXTRAÑOS EN INTERNET

Lo más probable es que ya le hayas explicado a tu hijo que no debe hablar con extraños en la calle ¿cierto? La misma regla debe aplicarse en Internet. Los niños deben entender por qué es mejor no agregar como amigos a gente que no conocen.

9. DETERMINAR JUNTOS QUÉ INFORMACIÓN SE PUEDE Y QUÉ NO SE PUEDE COMPARTIR.

¿Vale la pena que todos tus “amigos” en Internet sepan dónde vivís, cuándo te vas de vacaciones, cómo es tu casa o qué tipo de auto tenés? Analicen este tema y decidan juntos qué se puede publicar en las redes sociales, qué no y por qué. Una simple prohibición probablemente no funcione aquí, es mejor que cada restricción esté respaldada por una explicación lógica.

Otro punto importante son los mensajes privados. Se debe explicar por qué nunca se debe escribir sobre otras personas lo que no está listo para decirles en la cara. Hablen sobre cómo cualquier mensaje personal -aunque sea enviado a un mejor amigo- puede terminar volviéndose público.

10. HABLAR SOBRE EL SEXTING Y EL GROOMING

Aquí nos referimos al intercambio de fotos eróticas o mensajes íntimos. El sexting es cuando el contenido es intercambiado por personas que se encuentran en una relación, mientras que el grooming es cuando extraños, delincuentes y, en la mayoría de los casos, adultos atraen fotos personales de niños y adolescentes.

Aquí se aplica la regla del párrafo anterior: ninguna información enviada a través de Internet es verdaderamente confidencial. Las fotos siempre son factibles a caer en manos desconocidas, también se pueden vender o utilizar para chantajear. Es por eso que es importante hablar de este tema con los niños y explicarles cómo la información se puede usar en su contra, incluso si es enviada a alguien de absoluta confianza, como un “primer amor”. Y, por supuesto, deben saber que en ningún caso deben reunirse en persona con “amigos” que solo conozcan a través de Internet.

11. CHARLAR SOBRE LA SUPLANTACIÓN DE IDENTIDAD (PHISHING)

En los ataques de phishing, los estafadores engañan a las personas para obtener datos personales, incluidos los números de tarjetas bancarias. Sus métodos mejoran constantemente, por lo que usuarios experimentados, e incluso especialistas en TI, siguen siendo víctimas de estos ciberdelincuentes. Alerten a los niños sobre cómo protegerse y qué hacer si reciben ofertas tentadoras, promesas de obsequios o códigos promocionales a cambio de enviar información privada.

12. HABLAR SOBRE EL SEGUIMIENTO DE DATOS

Como se dijo hace mucho tiempo sobre la publicidad en televisión, "si no pagás por un producto, vos sos el producto, no el consumidor". Una de las principales formas que tienen las empresas que crean servicios y aplicaciones gratuitas para ganar dinero es la recopilación y venta de datos personales a terceros para crear bases de datos, publicidad dirigida, etc.

Estamos lejos de poder elegir siempre qué tipo de información queremos compartir con una aplicación específica. A menudo, lo único que podemos hacer es leer atentamente los términos de uso, la política de privacidad y decidir si estamos dispuestos -o no- a aceptarlos. 

Es importante que ambos -padres e hijos- comprendan este tema y descubran qué herramientas pueden utilizar para protegerse de la recopilación de datos: VPN, navegación anónima, cifrado de datos, programas antivirus y antiphishing. Decidan qué utilizarán e instalen el software necesario en todos sus dispositivos.

13. HABLAR SOBRE LAS REDES WI-FI GRATUITAS

Los niños pasan casi todo su tiempo en Internet y gastan mucho más tráfico de datos que los adultos, por ejemplo, para descargar juegos o mirar videos. Por lo tanto, es esperable que se esfuercen por conectarse a un Wi-Fi gratuito siempre que les sea posible.

Conversen con tu hijo sobre las redes Wi-Fi gratuitas y lo vulnerables que son ante los ciberdelincuentes. Además, que pueden falsificarse fácilmente creando puntos de acceso maliciosos. Es importante que sepan que nunca deben realizar pagos ni enviar datos personales a través de dichas redes, especialmente en lo que respecta a contraseñas o tarjetas bancarias.

14. PREDICAR CON EL EJEMPLO.

Al igual que todos los temas relacionados con la crianza de los hijos, la privacidad en línea será mejor entendida con el ejemplo que vean de sus padres que con lo que le digan. 

Es por eso que cada uno debe analizar su propio manejo de datos personales. ¿Son sus contraseñas lo suficientemente seguras? ¿Qué configuración de privacidad tienen tus redes sociales? ¿Están actualizadas tus aplicaciones? 

Si actualizás periódicamente tus conocimientos sobre privacidad y compartís nueva información con tus hijos, les vas a dar un buen ejemplo y una comprensión de la importancia de proteger los datos personales.

15. CREAR UNA ATMÓSFERA DE CONFIANZA

Tu hijo debe saber que siempre puede acudir a sus papás en busca de ayuda ante cualquier pregunta o problema que tenga, y que va a ​​obtener apoyo. Que sepa que no va a ser regañado, sino que, por el contrario, harán todo lo posible para ayudarlo a salir de una situación difícil.

Traten de comunicarse con los niños en pie de igualdad y compartan información sobre nuevas formas de proteger los datos personales cada vez que la tengan. Si en alguna ocasión tu hijo te dice que ya lo sabe todo, una buena práctica es preguntarle qué sabe exactamente y pedirle que te de recomendaciones. Esto demostrará que confiás en él y lo respetás, y te va a ayudar a ampliar tus conocimientos, porque es posible que los niños efectivamente sepan mucho más sobre tecnología que sus padres.

EN LUGAR DE UNA CONCLUSIÓN: REGLAS BÁSICAS

Para finalizar, repasemos una breve lista de las reglas de privacidad más importantes que puede servir a la hora de tener una conversación importante con sus hijos.

  • No se debe publicar en Internet ni enviar por mensajes privados a personas extrañas, el número de teléfono, la dirección, el correo electrónico, el nombre de la escuela, los datos de la tarjeta bancaria o cualquier otra información personal.
  • No se deben enviar fotos íntimas, ni siquiera a tu novio o novia. Y en ningún caso se deben enviar a extraños, sin importar lo que prometan a cambio.
  • No se debe aceptar una reunión o encuentro presencial con alguien que conoció en Internet.
  • No se deben seguir los enlaces en mensajes de destinatarios desconocidos, ni confiar en ofertas demasiado tentadoras.
  • Los padres deben estar informados sobre cuáles son las cuentas de las redes sociales de sus hijos y sobre los extraños que constantemente les envían solicitudes de amistad.
  • Hay que ser muy cuidadoso a la hora de publicar información, especialmente fotos y videos, en el dominio público.

Y, por supuesto, la regla principal: hablen con los niños en pie de igualdad y en un ambiente de confianza. No esperes que ellos recuerden inmediatamente todas las reglas y comiencen a seguirlas. Es mucho más importante mantener su confianza en el tiempo y que comprendan que pueden dirigirse a vos ante cualquier pregunta o consejo que necesiten.